Orkut facebook Youtube messenger Skype Mi estado
ENERO 2018
LMXJVSD
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031

anterior siguiente

Artículo

El profesor Alba (ES): mito y leyenda

El profesor Alba fue, es y será una de las referencias para el ilusionismo español. Su nombre pervive entre el mito y la leyenda. Leer más

Noticias

Entrevista a Teresa Rabal (ES)

10-01-2018


 

Para muchas generaciones de niños ella ha sido una amiga, una hermana e incluso una segunda madre. Hablamos con una Teresa Rabal que está saliendo de los dos años más duros de su vida tras superar un cáncer de mamá y perder al amor de su vida, Eduardo Rodrigo. Ahora, refugiada en el cariño de sus hijos y nietas, afronta esta primera Navidad sin él con ilusión, como a él le gustaría.
Como niño que creció contigo me hace una ilusión muy especial compartir este café. Has marcado a muchas generaciones, ¿cuántas veces te paran para decirte lo mismo que yo?
Un montón de veces, pero es un auténtico placer y, en muchas ocasiones, emocionante. Mi nieta Paula siempre me pregunta «Abu, ¿por qué te quieren tanto?».
¿Cómo te dio por encaminar tu carrera hacia el público infantil?
Estaba en Moscú haciendo un especial de Navidad para TVE con Valerio Lazarov y me llamo Eduardo para preguntarme qué disco quería grabar a mi vuelta, si un disco con poemas de poetisas españolas o un disco para niños. No lo pensé ni un minuto y le contesté que un disco para niños. Así nació el primer disco, Una cigarra llamada Teresa. Fue un álbum que sacó la discográfica Belter, que nunca creyó que una chica joven pero mayor podría vender discos para niños… Les dimos los royalties a Unicef. El siguiente disco fue Veo, veo, que resultó un bombazo pero ya con otra compañía, Fonomusic, que ha sido mi compañía de toda la vida.
También estuviste con el espectáculo Loca por el circo, ¿cómo trancurrió tu vida allí?
El circo me hizo cosechar muchos éxitos y algo más importante aún: me permitió criar a mis hijos, Luis y María, conmigo. Llevaba la casa colgando: el colegio que, por cierto, fue el primer colegio que puso el Ministerio de Educacion a los circos porque en aquel entonces los niños de familia circense no estudiaban… Pero también hay que reconocer que es una vida tremendamente dura… Llegamos a tener cien familias a nuestro cargo y si me dijeran que volviese ahora al circo, no lo haría.
¿En qué momento de tu vida te encuentras?
Ahora voy adaptándome a estar sola, sin Eduardo… Aunque hace mucho tiempo ya que tomé las riendas de mi trabajo en solitario. Trabajo en espectáculos para niños, en teatros y galas; he hecho una serie para TVE que se estrenará el próximo año, y espero que el 2018 me traiga trabajo como actriz, que es algo que estoy deseando recuperar.
¿Cómo viviste el amor al lado de Eduardo?
Nos convertimos en una sola persona: vivíamos y trabajábamos juntos, éramos dos pero uno. Era mi compañero, mi confidente y mi consejero, un hombre muy generoso y familiar.
¿Qué tal sigues llevando su pérdida ahora que todavía está bastante reciente?
Según pasa el tiempo, yo creo que peor. Pero tengo unos hijos y dos nietas que me acompañan muchísimo y eso me hace no permitirme en muchas ocasiones estar triste.
¿Aportó mucho a tu vida Eduardo Rodrigo?
Todo. Yo tenía 19 años cuando le conocí. He aprendido todo con él. Formamos una familia fantástica y hemos trabajado juntos, algo que no es nada fácil en una pareja…
Tus hijos se han convertido en tu gran apoyo, ¿no?
Sí, Luis y María son fantásticos. No me dejan nunca. Ellos son mi consuelo y mis confidentes ahora. Consulto con ellos absolutamente todo, igual que hacía antes con Eduardo. Mi hijo Luis vive muy cerca de mí, es técnico de sonido y músico y tiene su estudio de grabación en mi casa. Mis nietas van al cole al lado de casa y comen todos los días conmigo. Mi hija María vive mas lejos, pero siempre que la necesito está. Salgo mucho con ella, comemos juntas, vamos de compras, me tienen muy entretenida.
¿Cómo está tu madre?
De salud está mejor que yo, es un prodigio. También vive a mi lado, así que yo me ocupo de sus pastillas, sus médicos, de llevarle el pan etc…
¿Ser hija de Paco Rabal y de Asunción Balaguer ha supuesto para ti una responsabilidad añadida y te ha puesto el listón más alto?
¡Sí, claro! Pero ha sido un verdadero placer tenerles como mis maestros en lo profesional y en lo personal. Es una suerte tener unos padres de los que siempre he estado orgullosa.
¿Cuáles fueron sus principales enseñanzas?
Me enseñaron a amar a la familia, a ser buena compañera de mis compañeros y a respetar mi trabajo. A hacer todo en la vida con corazón.
Has sido para varias generaciones de niños una especie de mamá pero ¿cómo es Teresa Rabal como madre?
He sido una madre-madre, no existe ningun librillo para la educación de los hijos, sólo sirve el ejemplo, que es importantisimo… Los resultados se ven cuando crecen. Creo que darles mucho amor y cariño es fundamental.
¿Y la abuela Teresa Rabal? Dicen que se te cae la baba con tus nietas…
Tengo dos nietas que son guapísimas y cariñosísimas. Me encanta jugar con elllas y se me cae la baba. Se saben todas mis canciones y las cantan, están orgullosas de su abu, es así como me llaman. Ellas son las que me proporcionan la alegría en estos momentos.
Has tenido un cáncer de mama que has superado y ha sido duro para ti…
Como para todo el que lo padece. Pero no me he caído en ningún momento, estaba segura que lo superaría. He tenido unos médicos y enfermeras estupendos. Eso ayuda muchisimo. La quimio me tocó el corazón un poco pero tengo al Dr. Gonzalo Guzzo, que es un amigo. Me habló por whatsapp y me ha demostrado que lo suyo es un ejemplo de médico vocacional.
¿Qué mensaje tegustaría transmitir a todas las mujeres que están pasando por lo mismo que pasaste tú?
De ánimo, porque todo pasa. Es duro, sobre todo la quimioterapia, pero no hay que dejar de moverse y tratar de hacer tu vida normal. El ánimo juega un papel muy importante.
¿Qué le pides al próximo año, sientes todavía ilusión por los proyectos profesionales que puedan llegarte?
Espero poder hacer teatro, series de televisión y seguir con mis espectáculos infantiles. El trabajo es una de las cosas que más te ayudan
Decías temerle a estas fechas, a la primera Navidad que pases sin Eduardo, ¿cómo vas a celebrarla?
Claro que me dan un poco de miedo, pero me voy a enfrentar a ellas con ilusión, sobre todo por mis nietas y por mis hijos que no quiero que sufran. Además, tengo muchas galas de Navidad y los niños requieren alegría. Sé que Eduardo estaría contento.
Cuando alguien vive una historia de amor como la tuya, ¿es más difícil que abra de nuevo las puertas del corazón?
Sí, no te quedan ganas de abrir tu corazón. El mío sigue siendo de Eduardo y lo será de por vida. Él es y será mi compañero.
Terminado este café, quedan unos posos en la taza, si te leyeran el futuro en ellos, ¿qué te gustaría preguntar?
Nada. La vida hay que tomarla y disfrutarla como viene. Últimamente me gusta vivir el día a día.

Para muchas generaciones de niños ella ha sido una amiga, una hermana e incluso una segunda madre. Hablamos con una Teresa Rabal que está saliendo de los dos años más duros de su vida tras superar un cáncer de mamá y perder al amor de su vida, Eduardo Rodrigo. Ahora, refugiada en el cariño de sus hijos y nietas, afronta esta primera Navidad sin él con ilusión, como a él le gustaría.

Como niño que creció contigo me hace una ilusión muy especial compartir este café. Has marcado a muchas generaciones, ¿cuántas veces te paran para decirte lo mismo que yo?Un montón de veces, pero es un auténtico placer y, en muchas ocasiones, emocionante. Mi nieta Paula siempre me pregunta «Abu, ¿por qué te quieren tanto?».

¿Cómo te dio por encaminar tu carrera hacia el público infantil?Estaba en Moscú haciendo un especial de Navidad para TVE con Valerio Lazarov y me llamo Eduardo para preguntarme qué disco quería grabar a mi vuelta, si un disco con poemas de poetisas españolas o un disco para niños. No lo pensé ni un minuto y le contesté que un disco para niños. Así nació el primer disco, Una cigarra llamada Teresa. Fue un álbum que sacó la discográfica Belter, que nunca creyó que una chica joven pero mayor podría vender discos para niños… Les dimos los royalties a Unicef. El siguiente disco fue Veo, veo, que resultó un bombazo pero ya con otra compañía, Fonomusic, que ha sido mi compañía de toda la vida.

También estuviste con el espectáculo Loca por el circo, ¿cómo trancurrió tu vida allí?El circo me hizo cosechar muchos éxitos y algo más importante aún: me permitió criar a mis hijos, Luis y María, conmigo. Llevaba la casa colgando: el colegio que, por cierto, fue el primer colegio que puso el Ministerio de Educacion a los circos porque en aquel entonces los niños de familia circense no estudiaban… Pero también hay que reconocer que es una vida tremendamente dura… Llegamos a tener cien familias a nuestro cargo y si me dijeran que volviese ahora al circo, no lo haría.

¿En qué momento de tu vida te encuentras?Ahora voy adaptándome a estar sola, sin Eduardo… Aunque hace mucho tiempo ya que tomé las riendas de mi trabajo en solitario. Trabajo en espectáculos para niños, en teatros y galas; he hecho una serie para TVE que se estrenará el próximo año, y espero que el 2018 me traiga trabajo como actriz, que es algo que estoy deseando recuperar.

¿Cómo viviste el amor al lado de Eduardo?Nos convertimos en una sola persona: vivíamos y trabajábamos juntos, éramos dos pero uno. Era mi compañero, mi confidente y mi consejero, un hombre muy generoso y familiar.

¿Qué tal sigues llevando su pérdida ahora que todavía está bastante reciente?Según pasa el tiempo, yo creo que peor. Pero tengo unos hijos y dos nietas que me acompañan muchísimo y eso me hace no permitirme en muchas ocasiones estar triste.

¿Aportó mucho a tu vida Eduardo Rodrigo?Todo. Yo tenía 19 años cuando le conocí. He aprendido todo con él. Formamos una familia fantástica y hemos trabajado juntos, algo que no es nada fácil en una pareja…

Tus hijos se han convertido en tu gran apoyo, ¿no?Sí, Luis y María son fantásticos. No me dejan nunca. Ellos son mi consuelo y mis confidentes ahora. Consulto con ellos absolutamente todo, igual que hacía antes con Eduardo. Mi hijo Luis vive muy cerca de mí, es técnico de sonido y músico y tiene su estudio de grabación en mi casa. Mis nietas van al cole al lado de casa y comen todos los días conmigo. Mi hija María vive mas lejos, pero siempre que la necesito está. Salgo mucho con ella, comemos juntas, vamos de compras, me tienen muy entretenida.

¿Cómo está tu madre?De salud está mejor que yo, es un prodigio. También vive a mi lado, así que yo me ocupo de sus pastillas, sus médicos, de llevarle el pan etc…

¿Ser hija de Paco Rabal y de Asunción Balaguer ha supuesto para ti una responsabilidad añadida y te ha puesto el listón más alto?¡Sí, claro! Pero ha sido un verdadero placer tenerles como mis maestros en lo profesional y en lo personal. Es una suerte tener unos padres de los que siempre he estado orgullosa.

¿Cuáles fueron sus principales enseñanzas?Me enseñaron a amar a la familia, a ser buena compañera de mis compañeros y a respetar mi trabajo. A hacer todo en la vida con corazón.

Has sido para varias generaciones de niños una especie de mamá pero ¿cómo es Teresa Rabal como madre?He sido una madre-madre, no existe ningun librillo para la educación de los hijos, sólo sirve el ejemplo, que es importantisimo… Los resultados se ven cuando crecen. Creo que darles mucho amor y cariño es fundamental.

¿Y la abuela Teresa Rabal? Dicen que se te cae la baba con tus nietas…Tengo dos nietas que son guapísimas y cariñosísimas. Me encanta jugar con elllas y se me cae la baba. Se saben todas mis canciones y las cantan, están orgullosas de su abu, es así como me llaman. Ellas son las que me proporcionan la alegría en estos momentos.

Has tenido un cáncer de mama que has superado y ha sido duro para ti…Como para todo el que lo padece. Pero no me he caído en ningún momento, estaba segura que lo superaría. He tenido unos médicos y enfermeras estupendos. Eso ayuda muchisimo. La quimio me tocó el corazón un poco pero tengo al Dr. Gonzalo Guzzo, que es un amigo. Me habló por whatsapp y me ha demostrado que lo suyo es un ejemplo de médico vocacional.

¿Qué mensaje tegustaría transmitir a todas las mujeres que están pasando por lo mismo que pasaste tú?De ánimo, porque todo pasa. Es duro, sobre todo la quimioterapia, pero no hay que dejar de moverse y tratar de hacer tu vida normal. El ánimo juega un papel muy importante.

¿Qué le pides al próximo año, sientes todavía ilusión por los proyectos profesionales que puedan llegarte?Espero poder hacer teatro, series de televisión y seguir con mis espectáculos infantiles. El trabajo es una de las cosas que más te ayudan

Decías temerle a estas fechas, a la primera Navidad que pases sin Eduardo, ¿cómo vas a celebrarla?Claro que me dan un poco de miedo, pero me voy a enfrentar a ellas con ilusión, sobre todo por mis nietas y por mis hijos que no quiero que sufran. Además, tengo muchas galas de Navidad y los niños requieren alegría. Sé que Eduardo estaría contento.

Cuando alguien vive una historia de amor como la tuya, ¿es más difícil que abra de nuevo las puertas del corazón?Sí, no te quedan ganas de abrir tu corazón. El mío sigue siendo de Eduardo y lo será de por vida. Él es y será mi compañero.

Terminado este café, quedan unos posos en la taza, si te leyeran el futuro en ellos, ¿qué te gustaría preguntar?Nada. La vida hay que tomarla y disfrutarla como viene. Últimamente me gusta vivir el día a día.

 

Fuente: Revista Semana