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Los grandes museos de Circo en el mundo

Genís Matabosch


LAS TENTATIVAS DE UN MUSEO CIRCENSE EN EUROPA

A lo largo del siglo XX, ha habido muchos intentos de crear un gran museo del circo en Europa. Ya el creador de la museología moderna y gran amante del circo, Georges Henry Rivière, tuvo ese propósito. Rivière, creador del Musée National des Arts et des Traditions Populaires (MNATP), apoyado por los miembros del Club francés del circo, empezó una campaña de donaciones para el MNATP con el objetivo de constituir una colección base, que más adelante se independizara como museo del circo. La llamada tuvo éxito y colecciones como el fondo de acuarelas de las hermanas Vesque, las postales del cartelista Gustave Soury y trajes de artistas como los payasos Antonet y Beby pasaron a formar parte de las colecciones nacionales. Hoy, más de cincuenta años después, el MNATP ha sido trasladado a Marsella en el marco del Museo de las Civilizaciones del Mediterráneo, y aunque aquellas colecciones siguen formando parte de su fondo, nadie habla de ningún museo circense propiamente dicho.

Por otro lado, en Francia han existido otras tres tentativas privadas de crear un museo del circo:
-    la colección del gran conocedor del circo, el doctor Alain Frère, que se exhibe con el nombre de Musée du Cirque en Tourette-Levens;
-    parte de la colección de Frère, que se expone en el pequeño Musée du Cirque y ocupa el antiguo edificio de las escuelas de la población de Vatan;
-    finalmente, la del coleccionista Rémy Demantes, que exhibe su repertorio en unos locales de Dampierre-en-Burly bajo el nombre de Musée du Cirque et de l’Illusion.

En lo que atañe a Austria, el periodista austríaco Heino Seitler fue el fundador del Circus & Clown Museum de Viena. En 1968 cedió su colección a la ciudad de Viena y abrió el museo en el segundo distrito de la ciudad, un área histórica en la que se encontraban antiguamente los edificios estables de los circos Renz, Busch y Zentral. Hasta 1974, Heino Seitler lideró el museo; después, el profesor Berthold Lang tomó sus riendas hasta su inesperada muerte en 2004. Desde entonces, Robert Kaldy-Karo, ilusionista y coleccionista de magia, es el director del museo. La ciudad es, a la vez, propietaria de la colección y del edificio. Se ha creado una organización no gubernamental que no recibe dinero por su trabajo, y que está formada por voluntarios que cuidan del museo en su tiempo libre. En estos momentos, el museo está abierto únicamente los domingos desde las 10 hasta las 13 horas, y cada tercer jueves de mes, desde las 19 hasta las 21 horas.

La organización recibe cada año una subvención del Ayuntamiento con la que paga el seguro y las nuevas piezas de la colección. La entrada es gratuita; se reciben tan sólo donaciones voluntarias de los visitantes. Algunos de ellos han creado una asociación llamada “Los Amigos del Museo”: sus miembros reciben una revista trimestral de información circense y que trata específicamente sobre dicho museo. Como la colección dispone de pocos recursos, su presentación museográfica necesita de una actualización.

Mientras que en Alemania existe un pequeño “museo” circense que ocupa el interior de una casa unifamiliar en la localidad de Preezt, en Dinamarca una pequeña exposición permanente sobre el circo en ese país se exhibe en el pueblo de Hvidovre bajo el nombre de “Danish Cirkus Museum”.

Respecto a Suiza, la pequeña ciudad de Raperswill es conocida en el ámbito del circo por ser la sede de los almacenes de invierno de uno de los establecimientos de mayor prestigio en Europa: el Circo Nacional Suizo de la familia Knie. En colaboración con el ayuntamiento de la ciudad, los Knie han desarrollado una bella exposición permanente sobre la historia de su circo. Trajes, carteles y filmaciones instruyen al visitante sobre el mundo del mejor circo de la Confederación Helvética.

En España, hemos vivido tres intentos de creación de un museo del circo protagonizados por coleccionistas:
-    El barcelonés José Vinyes y Sabatés cedió la mayor parte de su colección al ayuntamiento de Berga, su ciudad natal. Actualmente, la colección puede visitarse previa cita. La pésima instalación museográfica de las piezas y el uso de colas para fijar la mayoría de los carteles sobre presentadores de madera, dificultarán en un futuro su restauración.
-    Jesús Carrasco y Joaquín Sánchez Llaca, dos coleccionistas de Bilbao, han intentado en repetidas ocasiones que sus colecciones se conviertan en el “Museo Vasco del Circo”.
-    En 1996, el autor de estas líneas convocó a varios coleccionistas para liderar un proyecto de museo del circo con sede en el viejo teatro Sala Edison, situado en el centro de la ciudad de Figueres (Girona). El proyecto no gozó en aquel momento del suficiente apoyo institucional.


NORTEAMÉRICA Y RUSIA, LOS GRANDES MUSEOS DEL CIRCO

A pesar de que las artes circenses tienen su origen y principal desarrollo en Europa occidental, las instituciones patrimoniales de mayor referencia se hallan en lugares tan lejanos como el continente americano o Rusia.

Circus World Museum (Baraboo)

Cuando los grandes circos desplazados en ferrocarriles empezaron a desaparecer, John M. Kelley, que durante 33 años trabajó como abogado personal de la familia Ringling, ideó un museo para preservar así la era dorada de este estupendo entretenimiento. Durante su retiro, en 1954, Kelley proyectó el llamado Circus World Museum con una finalidad histórica y educativa. Tras intensos esfuerzos de recaudación de fondos, el museo fue nacionalizado por el estado y abrió sus puertas al público el 1 de julio de 1959.

El lugar original del museo, que comenzó con menos de un acre, incluía la Ringling Camel House y las propiedades de Ringling Bros. and Barnum & Bailey, adquiridas en 1957.  A lo largo del tiempo, el terreno fue ampliándose y se añadieron más estructuras.

Hoy por hoy, el Circus World Museum abarca aproximadamente unos 64 acres de terreno y posee unas 30 estructuras permanentes, incluyendo los cuatro cuarteles originales de invierno y el complejo original del Ringling Bros. Circus Train. La colección del museo, formada por todo tipo de artículos circenses, es probablemente la más grande del mundo. Incluye más de 210 camiones y vehículos que fueron usados en su día por circos americanos, ingleses e irlandeses.

Además, la entidad alberga una excepcional colección de anuncios y carteles de circo, entre los que se cuentan más de 9.500 carteles multicolores de distintos tamaños (desde la media página hasta los 80 pies que mide el cartel de Buffalo Bill Wild West). Dispone de miles de revistas, periódicos, manuscritos y documentos empresariales, así como pinturas originales al óleo, facturas a mano, anuncios, programas de circo, gran variedad de artículos de artistas y una rara colección de fotografías y negativos.

La biblioteca y el centro de investigación están abiertos a todo el mundo. El conjunto del Museo, también explotado como parque de atracciones, recibe a más de 300.000 visitantes cada año.


The John and Mable Ringling Museum of Art (Sarasota)
El Circus Museum recoge el testimonio de la historia del circo americano y, en especial, de su relación con Sarasota. Establecido en 1948, fue el primer museo del estado en documentar la rica historia del circo.

En su exposición se puede contemplar un colosal desfile, el equipaje de los vagones, algunos trajes de lentejuelas y una línea cronológica donde se relata la historia del circo, así como las memorias y los artículos circenses que documentan la historia de la familia Ringling. También se puede admirar la información sobre The Greatest Show on Earth, la película más popular que se ha realizado sobre el circo, y que fue filmada en Sarasota. Otra pieza destacada del Circus Museum es “The Wisconsin”, el tren-coche privado de John y Mable Ringling. Construido en 1905, durante la edad de oro del ferrocarril, nos muestra las espléndidas estancias de las que disfrutaron John y Mable durante los viajes que su trabajo en el circo les obligó a realizar por todo el país.

Dentro del propio museo, en el Centro de Aprendizaje Tibbals, es de obligada visita la magnífica exposición de carteles de múltiples colores (algunos de gran tamaño) que en su momento cubrieron paredes, muros y vallas de toda América anunciando la inminente llegada del circo a la ciudad. La pieza estrella de esta sección es “The Howard Bros. Circus Model”, la maqueta de circo más grande del mundo. Se trata de una réplica del Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus de los años 1919 hasta 1938. El maestro constructor y filántropo Howard Tibbals estuvo trabajando en ella durante más de 50 años. Dicho modelo está situado en el segundo piso, que alberga la documentación de la historia del circo en América, desde el pasado más lejano hasta la actualidad.

En 2012, la próxima expansión del museo incluirá exposiciones sobre artistas circenses y ofrecerá a sus visitantes la ocasión de sentir de cerca la magia del circo, ya que podrán actuar en el centro de la pista.

 
Barnum Museum (Bridgeport)

Desde su apertura, el 18 de febrero de 1893, hasta la actualidad, el Barnum Museum se ha comprometido tanto a preservar e interpretar la historia industrial y social de Bridgeport como a ser un excelente recurso educativo para estudiantes de todas las edades. Diseñado por la firma arquitectónica Longstaff & Hurd, el museo fue originariamente llamado The Barnum Institute of Science and History.

Los paneles de la parte superior del edificio ilustran al visitante sobre varios períodos de la historia de América: los indígenas americanos (1670), los primeros colonos (1760), Marítimo (1840), La Guerra Civil (1861) y La Guerra Industrial (1870). Entre estos paneles, encontramos intercalados seis bustos que representan a varios personajes: el nativo americano, Cristóbal Colón, George Washington, Elias Howe, General Winfield Scott y el Presidente Grover Cleveland.

En el vestíbulo principal se exhibe el “Baby Bridgeport”, un bebé disecado de paquidermo que nació en los cuarteles de invierno de Bridgeport. Fue el segundo elefante nacido en cautiverio y el primero nacido en cautividad que fue disecado.

La tercera planta alberga una galería de 1000 pies cuadrados, con un modelo a escala de un circo con cinco pistas. Esta exposición, tallada a mano por William Brinley, de Meriden (Connecticut), incluye más de 3000 esculturas en miniatura que representan infinidad de detalles, desde la carpa de circo hasta la ménagerie.

Adyacente a esta sala, encontramos otro espacio dedicado al legendario protegido de Barnum, el General Tom Thumb (nombre artístico de Charles Stratton). Nacido en Bridgeport, el General Thumb fue una persona de diminuta estatura que se convirtió en el artista más famoso de las actuaciones de Barnum. En esta sala del museo se exhibe mobiliario original, ropa y objetos personales del pequeño Tom y su esposa Lavinia Warren, así como coches en miniatura que pertenecieron a Tom y a su compañero el artista Commodore Nutt.


Tohu – La Cité des Arts du Cirque (Montreal, Québec)
En 2004 abrió sus puertas en Montreal la Cité des Arts du Cirque, rebautizada posteriormente con el nombre de Tohu. Sus instalaciones cuentan con la única sala de espectáculo circular del Canadá, los despachos de la asociación En Piste y la Escuela Nacional de Circo, así como la sede social internacional y el centro de acogida de artistas del Cirque du Soleil. Actualmente, constituye uno de los principales enclaves dedicados a la formación, creación, producción y difusión de las artes circenses en el mundo.

Desde agosto de 2003, la Tohu es depositaria del fondo Jacob-William, una de las colecciones privadas más importantes consagradas a las artes circenses. Este fondo fue constituido a lo largo de veinte años por Pascal Jacob y Christian William, dos coleccionistas franceses apasionados por el universo circense. Ilusionados con el proyecto de la Tohu, se dirigieron a este organismo para ofrecerle la posibilidad de difundir su colección. Hoy en día, dicho fondo cuenta con doce mil documentos antiguos, modernos y contemporáneos, entre los que encontramos programas, carteles, grabados, fotografías, dibujos, cuadros, esculturas y 2.500 libros, datados desde el siglo XVI hasta nuestros días y custodiados en el centro de documentación de la Escuela Nacional de Circo. Siendo depositaria única de este fondo, la Tohu diversifica la difusión del circo. Testigo del pasado y, a la vez, medio de acción futura, el fondo Jacob-William constituye una herramienta pedagógica accesible y lúdica, con exposiciones presentadas en su propia sede o de manera itinerante por distintos rincones del planeta.


The Museum of Circus Art (Saint Petesburg, Rusia)
La inauguración del primer Museo del Circo y las Variedades se llevó a cabo en el circo de Leningrado (ahora San Petersburgo) el 8 de agosto de 1928. Vasily Andreev (1874-1942), maestro de Esgrima en el departamento de ballet y drama del Theatre College de San Petersburgo, fue su principal promotor.

El estudio de los materiales del arte en movimiento condujo a Andreev al género del circo, que le permitió enriquecer su colección con piezas relativas a este tipo de espectáculos. De este modo, las artes circenses se convirtieron en foco de interés para el oficial militar ruso (en 1906, V. Andreev había recibido la categoría de teniente coronel).

En 1924, Vasily Andreev fue nombrado director artístico del Leningrad Circus, que estaba dirigido por Williams Truzzi. Cuando propuso establecer un museo del circo y las variedades, el director del Leningrad Circus le dijo: “como respuesta a esta proposición, y teniendo en cuenta el trabajo en una próxima gira por el extranjero, no puedo proporcionar un apoyo realista a la cuestión de crear el museo, ya que es un proyecto inestable, que sufre el posible riesgo de ser olvidado” (del primer informe anual del Museo del Circo y las Varietés, 1929).

En marzo de 1928, se inauguró la exposición “The Art of Movement” (El Arte del Movimiento) en las salas del State Institute of History. En ella, V. Andreev expuso su colección de materiales circenses. El gran interés de los visitantes por la sección sobre el circo animó al director responsable de arte del Leningrad Circus, E. Gershuni, a apoyar la idea de crear el museo. Finalmente, Andreev logró el permiso para abrirlo bajo el techo y los auspicios del Leningrad Circus.

Según su fundador, la misión del museo fue “no sólo la recolección de los correspondientes materiales, sino, lo que aún es más importante, su estudio: un trabajo cultural y educacional con los artistas y el público, también como moldeo de una nueva generación de artistas de circo y varietés soviéticos basados en estos materiales”.

De manera inmediata, el museo se hizo muy popular entre los artistas circenses, que gracias a él no sólo obtendrían nuevos objetivos y un conocimiento adicional de su disciplina, sino que también tendrían la oportunidad de ser iniciados en la historia del arte del circo. Numerosos artistas de alrededor del mundo asistieron a la creación del primer Museo Mundial del Circo y las Variedades y felicitaron a V. Andreev y al país entero por este evento único. El director del mayor circo alemán, Hans Sarrasani, escribió en 1933: “Hasta cierto punto, estoy satisfecho de que haya un lugar —como mínimo— donde los documentos relacionados con mi empresa sean sistemáticamente coleccionados. En su momento, los materiales guardados en su museo adquirirán, indudablemente, una fantástica importancia histórica.”

El teatro público señaló que V. Andreev fue el primero en considerar el circo como una rama importante de las artes escénicas; asimismo, mediante la creación del museo, estableció las bases para la investigación académica de las artes circenses. Los especialistas expresaron sus esperanzas de que el museo se convirtiera en una especie de trampolín para que el arte circense llegase a la máxima altura.
 
La popularidad del museo y la demanda de los investigadores crecieron con rapidez. En 1933, los oficiales del circo y el teatro propusieron conceder el título de Honor en el Arte de la República a V. Andreev. Entre las instancias de apoyo recibidas, destacó la de V. Meierhold, que concluía su solicitud con las siguientes palabras: “Además de camarada, Andreev es también un destacado activista social, muy conocido por parte de las organizaciones del Estado Dramático, del Circo y del Estado Académico de la Opera y el Ballet (ahora el Mariinksy Theatre)”.

Sin embargo, ningún activista social ni profesional de prestigio podría haber salvado con sus recomendaciones a nadie que estuviera en el punto de mira de la represión de aquellos años. En enero de 1935, V. Andreev fue deportado a Astrakhan bajo la sospecha de ser un peligro social (se trataba de un noble y ex teniente coronel del ejército zarista). Dos años después, fue sentenciado a ocho años de prisión en un campo de trabajos correctivos; allí ocupó un puesto como contable y murió en 1942. En 1989, V. Andreev fue rehabilitado públicamente.

Hoy en día, el museo que él estableció continúa funcionando de manera fiel a los objetivos establecidos en el momento de su fundación. Los líderes posteriores han apoyado sus iniciativas. Entre 1935 y 1938, Eugene Kuznetsov, historiador teórico y crítico de circo y variedades, estuvo al cargo del museo; fue relevado por A. Dorokhov, corresponsal de periódico, que presidió la institución aproximadamente durante un año. Antes de la Segunda Guerra Mundial, fue dirigido por Olga Alekseeva, que se había formado como bibliotecaria pero también como investigadora del Museo Nacional Ruso, y que posteriormente llegó a trabajar con las colecciones del Museum of the Children’s Theatre. O. Alkeseeva, que se había unido al Museo del Circo y las Variedades aún bajo el mandato de V. Andreev, catalogó sistemáticamente los nuevos materiales que llegaban por géneros y tamaños, con lo que sentó las bases de su conservación. Tras la guerra (pero sólo hasta 1946), Alexander Levin, un graduado del departamento de historia del teatro del Leningrad State Theatre Institute fue nombrado director del museo. En esta época, Alekseeva volvió al museo, esta vez como investigadora. Precisamente, una estudiante del departamento de historia del teatro, Natalia Kuznetsova, que en 1962 había entrado a trabajar en el museo gracias a la recomendación de Alekseeva, se convirtió en la directora de la institución en 1983.

 

Este artículo fue publicado en el programa de mano del 3er festival Internacional de Circo Ciudad de Albacete - febrero 2010

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