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Cuando Pepe Carroll (ES) soñó vivir en el País de las Maravillas

A quién se le ocurre corría un gran riesgo, pues la fortuna del programa dependía en gran  parte de la actuación de los concursantes que debían probar sus habilidades junto con el ingenio probado del presentador. A pesar de que el programa no cubrió las expectativas de audiencia y fue retirado de la programación, Carroll salió reforzado de la aventura y recibió una importante oferta por parte de Tele 5, la cadena de la competencia para intentar un nuevo formato, esta vez por partida doble.

Antes había hecho un  especial de magia titulado ¿Quién sabe cómo? en el que colaboré como guionista. Nos citábamos muy tarde, ya de noche, en un restaurante cuyo nombre no recuerdo y empezábamos a cenar cuando todos habían acabado. Naturalmente nos quedábamos solos en el comedor en el que dos espejos en ángulos opuestos centuplicaban nuestra imagen. Cuando desplegábamos los papeles sobre la mesa tenía la sensación de que estábamos sumergidos en un ambiente irreal. Por primera vez empecé a percibir  la tensión a la que estaba sometido Pepe.
 
Concebía el programa, ensayaba, se preocupaba de la producción, al tiempo que seguía presentando el suyo y prodigaba sus intervenciones en otros espacios de la cadena. Apenas dormía pues terminábamos de madrugada y se levantaba muy temprano para procurarse los servicios de los carpinteros de la televisión, que, abrumados de trabajo, se encargaban que fabricar alguna de las ilusiones. Me di cuenta que estaba quemando un cartucho. Aquel programa era la rebelión del mago frente a los ejecutivos que le pedían que convirtiera el ilusionismo en un simple adorno de espacios televisivos en los que el acento estaba en la desilusión. Ironizábamos. En poco tiempo aquel medio maravilloso se había convertido en un espejo no precisamente de lo mejor que hay en el ser humano. ¿Cómo lo sabes? Trabajas tanto que no te da tiempo a ver la televisión. ¿Y tú? ¿Eres guionista de televisión y no tienes un aparato en casa? No es verdad. Recuerda lo que decía Groucho: Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro. En realidad es una máquina. Sigue funcionando sin nosotros.

Pero también discrepábamos. ¡Esa espada de Damocles que es la presión de las audiencias! Volcaba en exceso chistes de un programa a otro. Un tipo de humor que había sido clave del éxito de Genio y figura pero alteraba el equilibrio con la magia y aminoraba la potencia de los efectos. Por otra parte excelentes. Empezaba con la  Conducción con los ojos tapados, y seguía con la Desaparición  de 200 millones, en una época en la que empezaba a destaparse la corrupción del poder. En el siguiente efecto trastocaba las cabezas de un pato y una gallina. Después ejecutaba una excepcional rutina de dados. Proseguía con un sketch, titulado el armario de los líos, en cuyo interior se producían conflictivos encuentros amorosos.   Para acabar con un escape: Un camión se lanzaba a toda velocidad contra él, totalmente inmovilizado por una camisa de   fuerza, dentro de una caja herméticamente cerrada. Tan sólo contaba con un minuto y medio para liberarse y del terrible impacto… Todavía recuerdo la frase: Voy a empezar donde Houdini terminó.

Tras el especial, Carroll aceptó la oferta de Tele 5 y se convirtió en el fichaje estrella de la temporada. Le ofrecieron presentar simultáneamente dos programas en los que  probaba una fórmula entonces novedosa: un híbrido de entrevistas y variedades que se denomina talk show. El género informativo de la entrevista se transformaba en espectáculo y el presentador se convertía en entrevistador y debía demostrar su habilidad para obtener testimonios sensacionales.

La decisión tuvo para él una gran importancia porque, aunque seguía haciendo magia en pantalla, tenía que relegar a un papel secundario su condición de mago y asumir el rol de entrevistador.
Tele 5 le ofreció un contrato suculento, dotó a Vaya nochecita  y Aquí no hay quien duerma con  presupuestos muy  elevados, desplegó una amplia promoción y reservó para su emisión los horarios de máxima audiencia. La recepción no colmó las expectativas aunque los dos programas se mantuvieron en torno a la cuota de pantalla media de la cadena. Para Carroll hacer dos programas semanales diferentes supuso un esfuerzo extraordinario. Por otra parte, su nueva apuesta entrañaba grandes riesgos. Reconocía que como entrevistador lo pasaba mal. El humor de Carrol no se basaba en la improvisación. Había recopilado un amplio repertorio de gags y frases hechas que adaptaba a su magia y a las situaciones que esta provocaba entre los espectadores. Era difícil, prácticamente imposible, ajustar este procedimiento al género de la entrevista, que exige reacciones impremeditadas y una gran naturalidad y espontaneidad en función de las réplicas del entrevistado.

Miguel Gómez vivió esta época de televisiva de Carroll muy de cerca. Recuerda que Pepe sufría con las improvisaciones. En cierta ocasión  le "forzaron" a intervenir en un programa veraniego llamado "Desde Palma con amor". Su repertorio habitual estaba muy visto en Televisión, sobre todo el de salón/escena, que era el que necesitaba para este programa. En esa época yo tenía un Pub en la calle Narváez, y me llamaba para pedirme, que le dejase ensayar con público los nuevos juegos, y así rodarlos antes de hacerlos en televisión. Yo estaba encantado, él además actuaba gratis con una condición... que no avisase a ningún mago. Si había algún mago no actuaba. Era muy celoso de su imagen entre los magos y estos juegos todavía no los tenía en "las manos [26]".

Volvió a la televisión en el 99, acompañando a Concha Velasco y a Las Veneno, en el programa Sorpresa Sorpresa, considerado un show de emociones. Lo había presentado Isabel Gemio durante dos años y, aunque tuvo momentos memorables, tampoco logró abrirse camino a dentelladas entre la audiencia.

Hacía tiempo que las artes, el mundo del espectáculo y de la cultura, estaban sometido a los imperativos de la empresa que había logrado extender sus concepciones de eficacia y rentabilidad a casi todas las esferas de la sociedad. Los valores de la contracultura que habían impulsado grandes cambios sociales en Europa desde los años sesenta, basados en la extensión de las libertades, fueron arrinconados o cayeron en el olvido. O, tal vez, asimilados por el sistema. Incluso los artistas dejaron de considerar el arte como el ámbito preservado  en el que se podía soñar con experimentar la libertad, por medio de la libertad de creación y expresión. La sociedad del espectáculo transformaba todo aquello que alguna vez fue vivido de manera activa y en mera representación[27]”. La magia exigente que hacía Pepe Carroll cuyo proceso creador era similar a cualquiera de las artes se integró mal en una televisión que exigía un ritmo frenético y la banalización de los contenidos.
 
Al tiempo que atravesaba esta situación realmente difícil para un creador, Carroll fue alcanzado por varios golpes durísimos. Sin duda la muerte de su madre de cáncer  le afectó más hondamente que los reveses televisivos y el trabajo frenético. En todo caso la suma de todos los factores minó su salud, provocando una depresión que le obligó a permanecer un tiempo hospitalizado.

Presentó batalla, logró rehacerse, abandonar el hospital y volver a actuar, aun cuando le quedaron secuelas, ciertos trastornos que le obligaban a medicarse a diario.
Sin embargo la mejor medicina fue el amor. En una de sus actuaciones conoció a Laura cuya presencia a su lado  consiguió desterrar la depresión.

Durante un tiempo volvió a ser el gran mago que era realmente. Pero a veces la carta es la que elige. No el mago. Una vez más  le golpeó la desdicha. Cuando estaban a punto de casarse, Laura contrajo un cáncer y murió, a pesar de que Pepe logró que fuera tratada en el mejor hospital de referencia para su enfermedad, en Houston.  De este nuevo golpe no se volvió a rehacer.

Martin Gardner, mago y matemático, escribió en su edición anotada de Alicia, el libro preferido de Pepe: El último nivel de metáfora en los libros de Alicia es éste: que la vida, vista racionalmente y sin ilusión, aparece como un cuento carente de sentido relatado por un matemático idiota.

Sin embargo la magia no es para desesperados. En la vida de Pepe podemos encontrar muchos más argumentos para la fascinación que para la desesperanza. Si relato la parte más  triste de esta historia es porque he leído verdaderas aberraciones sobre su muerte en Internet y en algunos medios escritos. A menudo las personas que creemos conocer, son las más desconocidas. En realidad, casi todo se nos escapa. No se puede comprender si no se conoce la herida. ¿Cómo penetrar en la herida del otro? ¿Cómo ser testigos de esos desgarros que afectan más allá del cuerpo incluso si se han sufrido igualmente? Simone Weil repetía que El gran enigma de la vida no es el sufrimiento sino la desdicha [28]. Viene a decir que la desdicha se apodera por completo del ser humano, le desarraiga de la vida. Viene a ser  un equivalente más o menos atenuado de la muerte.

En Alicia en el país de las maravillas un gato se va desvaneciendo poco a poco empezando por la punta de la cola y terminando por la sonrisa, que permanece flotando en el aire un rato después de haber desaparecido el resto,
«Bien —pensó Alicia— he visto muchas veces un gato sin sonrisa, pero ¡una sonrisa sin gato! ¡Esa es la cosa más curiosa que he visto en toda mi vida!»
 
Sucedió con Pepe. El mago desapareció, pero nos dejó su magia. Sucedió la noche de Reyes de 2004. ¿Qué pasó después? Sólo os diré que murió con el As de corazones, la favorita entre sus 52 amantes, en las manos...
 
 
Notas
________________________________________
 
[1]    Amilkar: Adiós al padre adoptivo en  la Revista La Dama Inquieta mayo 2004, reproducido en Pepe Carroll: 52 amantes a través del espejo, Páginas. Libros de Magia, Madrid, 2004.
[2]    Camilo Vázquez: “Tres fotos” en  la Revista •”La Dama Inquieta”, mayo 200,  reproducido en Pepe Carroll: 52 amantes a través del espejo, Páginas. Libros de Magia, Madrid, 2004.
[3]    Juan Tamariz: Prólogo  a 52 Amantes, Editorial Frakson, Madrid, 1988. reproducido en Pepe Carroll: 52 amantes a través del espejo, Páginas. Libros de Magia, Madrid, 2004.
[4]    Su donación posterior a la Fundación March es la base de la Biblioteca de Ilusionismo.
[5]    José Franco: Experiencias. Circular de la EMM, nº 49, 1979. reproducido en Pepe Carroll: 52 amantes a través del espejo, Páginas. Libros de Magia, Madrid, 2004.
[6]    La Fábrica de Pan aún subsiste en la Calle San Bartolomé, 21, de Madrid.
[7]    Carlos Franco. Su estudio en la calle Juan de Urbieta se convirtió en un centro activo de intercambio entre magos como Juan Tamariz, Gabriel Moreno, Luis García, Camilo Vázquez, Luis Boyano y otros muchos con escritores, pintores y músicos.
[8]    R. Mayrata ,y C. Franco 0 mago do carnaval , Circular de la EMM, Volumen III – 1977
[9]    Una cueva diluvial en la Cava Baja : La Mandrágora, Cava Baja 42-Breve historia de un sotanillo del periodo de transición madrileño,  Madrid : Trama, [2003].
[10]   Sección del País que daría origen a, Ramón  Mayrata: Por arte de magia: una historia de ilusionismo; con el asesoramiento de Juan Tamariz. .Barcelona: Puntual, D.L.
[11]   José Franco: FISM Bruselas 1979, Circular de la EMM, Nº 56, 1979.  reproducido en Pepe Carroll: 52 amantes a través del espejo, Páginas. Libros de Magia, Madrid, 2004.
[12]   Francois Truffaut: El cine según Hitchcock, Alianza Editorial, Madrid, 1974.
[13]   Luis H. Trueba: Magia y Dramagia. Sevilla: L.H. Trueba,  2003
[14]   Ramón Mayrata: Memorias de un editor de libros de magia. (Inéditas).
[15]   El título preciso, advierte Rafael Benatar, es El vuelo  de las bolas de papel.
[16]   Siete viajeros I, II. y III Circular de la EMM, Números 89, 90 y 91, Mayo, Junio y Julio de 1982, reproducido en Pepe Carroll: 52 amantes a través del espejo, Páginas. Libros de Magia, Madrid, 2004.
[17]   Pepe habla de18 shows diferentes. Rafael Benatar precisa: No eran  18 diferentes. Eran dos magos de close-up y 2 de parlour, que hacían 3 cada uno (ahora el de close-up hace 4 y hay otros shows extras los fines de semana) y un show de escenario con 3 magos. En total serían 7 magos o 5 shows diferentes.
[18]   José Franco: Reconstrucción de Rutinas cartomágicas. Circular de la EMM, nº 51, enero 1980,  reproducido en Pepe Carroll: 52 amantes a través del espejo, Páginas. Libros de Magia, Madrid, 2004.
[19]   Pepe Carrol, Vol.1, Especial Llantiol '85.
[20]   Josep Sandoval: Se perfilan los vencedores del “Sebasti Gasch en su edición del año 1983 en La Vanguardia, Martes 8, Mayo 1984.
[21]   Alberto Inquieto recopiló muchas de las frases y de los gags de Pepe Carroll: en  la Revista •”La Dama Inquieta”, mayo 2004, reproducido en Pepe Carroll: 52 amantes a través del espejo, Páginas. Libros de Magia, Madrid, 2004.
[22]   Jean Eugène Robert-Houdin: Los secretos de la prestidigitación y de la magia: cómo se hace uno brujo / traducido por Ricardo Palanca y Lita,  Valencia: Librerías "París-Valencia", D.L. 1996.  Reprod. de la ed. de: Valencia : Imprenta de Juan Guix, 1875
[23]   René Lavand: Lentidigitación, Madrid : Frakson, 1988-1991.
[24]   Pepe Carroll, Cincuenta y dos amantes; ilustraciones de Luis H. Trueba, Madrid : Frakson, 1988- 1991.
[25]   Francois Truffaut: El cine según Hitchcock, Alianza Editorial, Madrid, 1974.
[26]   Miguel Gómez en un  correo a Ramón Mayrata, fechado el viernes 2 de Mayo de 2014. Miguel Gómez ha rendido un hermoso homenaje mágico a Pepe Carroll en su espectáculo: Antologia de la Cartomagia Española.
[27]   Véase Guy Debord,: Comentarios sobre la sociedad del espectáculo ; seguido de Prólogo a la cuarta edición italiana de "La sociedad del espectáculo" / traducción de Luis A. Bredlow,  Barcelona : Anagrama, 1999.
[28]   Simone Weil: La gravedad y la gracia ; traducción, introducción y notas de Carlos Ortega,  Madrid: Trotta, D.L. 1994.

Con mi agradecimiento a Amilkar Riega, Rafael Benatar, Laura Avilés, Jorge Blass, Miguel Gómez, José María Llácer. Pepín Banzo, Ferrán Rizzo, Antonio Romero y Camilo Vázquez.

Fuente: Ramón Mayrata

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