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Eduardini (ES), rey de los enanitos

Eduardo Gutiérrez Armela, más conocido como "Eduardini" era el mayor de ocho hermanos. Nació en el número 36 de la calle Salitre de Madrid. Italianizó su nombre por la admiración que sentía hacia un payaso madrileño que empleaba este mismo nombre artístico. Fue a la escuela hasta los catorce años, momento en el que aprendió el oficio de mecánico junto a su padre, pero lejos de sentirse atraído por este trabajo soñaba en convertirse artista de circo. Así, después de trabajar, se reunía, en unos estercoleros con otros muchachos con los que compartía su pasión y ensayaban las acrobacias que habían visto hacer a los circos que visitaban Entre estos se encontraba el Circo Polo Norte, que alzaba sus velas en la Puerta de Atocha, cerca del domicilio familiar. Junto a dos de sus hermanos se convirtió en cómico acrobático.

La oportunidad para mostrar sus habilidades le llega el verano de 1921, cuando, haciendo pareja artística con su amigo Gabriel, debuta en la verbena de Atocha en el Circo Ruso. Actuaba en este circo sin recibir nada a cambio y a espaldas de su padre. El primer día, como no disponía de una maleta para llevar su traje de trabajo, salió de casa llevándolo al brazo y las pinturas en los bolsillos. Al llegar al circo lo dejó en el suelo con tanta mala suerte que un camello se le comió. El empresario al verlo llorar desconsoladamente se acercó, interesándose por averiguar qué le pasaba. Pronto se acabarían los llantos, ya que después de explicarle lo sucedido a Lekinsvinski, éste le regaló ciento cincuenta pesetas para comprarse otro traje.

Durante tres años hizo pareja artística con Gabriel hasta que éste se fue a hacer el servicio militar, momento en el que Luichi se convirtió en su nuevo compañero. Un día actuando en el circo de Adela López cayó, rompiéndose el brazo derecho y el accidente lo alejó durante varios meses del circo. Fue haciendo pareja con otros payasos hasta que se dio cuenta de que no ganaban suficiente dinero para que no eran musicales y entonces decidió hacerse augusto de soirée. Secundino Feijóo lo contrató para salir a la pista con un gran payaso llamado Machuca, que fue su maestro.

Después de casarse con una artista circense creó con ella un número acrobático al que también incorporó a su hermano, viajando durante cinco años con el Circo Ivanoff. Cuando este último tuvo que incorporarse al ejército como soldado el número se deshizo.

Así en 1941 volvía a España, contratado por Carcellé como augusto de soirée. Después de trabajar durante nueve temporadas con él, un día, mientras veía la película Blancanieves y los siete enanitos, se le ocurrió una idea genial: montar una troupe de enanos. Pronto comenzó a buscar enanos por todas partes, llegando a poner anuncios en la prensa. Una vez reunidos tuvo que enseñarles el oficio, teniendo ya de inicio una ventaja para hacer reír: Eduardini pesaba ciento cinco kilos que contrastaba cómicamente con las pequeñas dimensiones de sus compañeros de trabajo. Con ellos alcanzaría fama y dinero, trabajando en circos de reconocido prestigio. Incluso actuó en espectáculos cómicos taurinos, llegando a hacer de torero como ya había hecho anteriormente cuando participó en una película llamada Ole, torero. Invirtió el dinero ganado en crear su propio circo: el Circo Eduardini. Pero la experiencia de ser empresario y artista fue efímera ya que sólo se alargó por espacio de un año y medio. El Circo Eduardini fue destruido, en Marbella las dos y media de la madrugada del 22 de diciembre de 1958, por culpa de un viento huracanado. Hacía poco menos de un año y medio que el Circo Estambul, propiedad de su hermano Guillermo, había sido quemado en La Solana consecuencia de un cortocircuito.

Una operación de vesícula y una complicación de hipodresía le retiró de las pistas en 1970. El 23 de octubre de 1975 el payaso fue homenajeado en la carpa del Circo Price, recibiendo una placa que rezaba la siguiente: “A Eduardo Gutiérrez (Eduardini), el payaso madrileño que hizo reír a todos los niños del mundo, modelo de humanidad, ejemplo de virtudes y querido de todo el Circo Price, en nombre de sus artistas españoles y de los que fuera de España actuaron juntos. A él rinden el homenaje y simpatía”. El acto fue presentado por Pinito del Oro y José Luis Pécker. Bajo la dirección de Eduardini intervinieron veintidós enanitos que representaron una parodia del cuento de Blancanieves. Siete años más tarde Eduardini murió en su ciudad natal.

Fuente: Ramon Bech i Batlle

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